¿Qué debemos saber antes de ir a una entrevista de trabajo?




¿Qué debemos saber antes de ir a una entrevista de trabajo? ¿Cuáles competencias son más demandadas porlos empleadores?¿Cuáles errores comunes debemos evitar?¿Cómo hablar del salario?

Asistir a una entrevista de trabajo puede ser estrasante, pero nada que no podamos aliviar preparándonos bien para la ocasión. Para ello es necesario detenernos a buscar una asesoría básica. En Argentarium hablamos del tema con la profesora Tania Guenen, coordinadora de la Maestría en Gestión del Talento Humano del Instituto Tecnológico (INTEC). La especialista nos explica qué debemos indagar de la empresa antes de asistir a la cita y, sobre todo, qué debemos tener claro sobre nuestras propias posibilidades como postulantes conforme a las demandas de las empresas de hoy.

1. ¿Qué debemos conocer de la empresa antes de ir a una entrevista?

Antes de asistir a una entrevista de trabajo debes investigar todas las informaciones que puedas acerca de la empresa. Te ayudará visitar su página web, donde encontrarás su filosofía corporativa o conceptos de visión, misión y valores. Estas informaciones te orientaran acerca de la cultura, cuáles son sus objetivos y a través de cuáles acciones lo piensan lograr.

Otros aspectos importantes a conocer son: cómo está posicionada la empresa en el mercado, cuál es el sector en que se encuentra realizando negocios, cuáles son sus ventajas competitivas, es decir, cómo son sus resultados financieros, rentabilidad, etc. en relación con otras empresas del mismo sector, y cómo es la gestión interna del personal. En esta última variable puedes obtener informaciones a través de estudios que se realizan nacional e internacionalmente, donde se comunican algunos ratings de las empresas mejores para trabajar. Las organizaciones dedicadas a estas investigaciones clasifican las empresas con base en criterios de satisfacción de empleados, clima organizacional, capacitación, entre otras. Es bueno utilizar estos datos tomando en cuenta la responsabilidad y formalidad de las organizaciones que los publican.

2. ¿Cuáles son las cualidades más demandadas?

En el área de gestión humana hablamos de competencias, que no es más que la combinación de conocimientos, habilidades y actitudes que las empresas necesitan que tenga el personal para lograr sus objetivos de negocios. Estas competencias están muy relacionadas con los comportamientos y conductas (manera de actuar y reaccionar ante las diferentes situaciones) que demuestran tener las personas y que los llevan a tener éxito en un puesto de trabajo. Las habilidades están relacionadas con la capacidad y disposición de las personas (SABER HACER), los conocimientos con el SABER y las actitudes con querer y poder HACER.

Algunos estudios recientes han demostrado que las empresas están buscando empleados con competencias soft o blandas, estas son aquellas que están relacionadas más con la puesta en práctica, de aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos.

En el país, entre los más recientes está el realizado por ANJE (Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios), donde se citaba que la prioridad en formación era desarrollar en los profesionales dominicanos las competencias blandas y citaban algunas estadísticas tales como:

  • Solución de problemas (86%)
  • Comunicación oral y escrita (83%)
  • Liderazgo (80%)
  • Trabajo en equipo (79%)
  • Enfoque a clientes (78%)
  • Pensamiento estratégico, responsabilidad e integridad (77%)
  • Planificación, motivación y compromiso con la calidad (72%)
  • Toma de decisiones (69%)

3. ¿Cuáles errores comunes debemos evitar?

Los errores más comunes que comenten los candidatos se producen por dar respuestas extensas e inconcretas. ¿A qué me refiero con esto? Las respuestas de los candidatos deben ser estructuradas y precisas y no deben de ser de más de dos minutos. La mayoría de las organizaciones hacen las preguntas para investigar si el candidato posee las competencias necesarias para desempeñar el puesto y estas preguntas generalmente están orientadas a buscar información de los resultados obtenidos en puestos anteriores, por lo que normalmente se enfocan en hechos pasados.

Las preguntas más generales utilizadas son:

  1. ¿Cuál fue la situación o el contexto?
  2. ¿Cuál fue la problemática ocurrida?
  3. ¿Cuáles fueron tus acciones y/o decisiones tomadas?

Se recomienda NO generalizar, responder con datos y hechos específicos que reflejen los resultados positivos obtenidos.

4. Hablar del salario o las remuneraciones puede ser la parte más tensa de la entrevista. ¿Cómo debemos abordar el tema?

La generación de los millennials, por ejemplo, aborda este tema de forma muy natural. Lo importante es NO hablar de rangos salariales,  porque la tendencia del reclutador es siempre a ofrecerte el nivel mínimo establecido en la escala. Es recomendable que el candidato hable de lo mínimo que está dispuesto a recibir, en función de su presupuesto de gastos, si no está empleado. Si está empleado, debe comentar cuál es el porcentaje de aumento mínimo para moverse a otra organización, que en promedio deber ser de un 25%.

Es importante también investigar la compensación promedio del mercado en la posición a la cual se está postulando la persona, para hablar con más precisión del tema y poder negociar con la empresa.

5. ¿Han cambiado los aspectos que se valoran ahora con relación a los que se valoraban más hace quince años? Por ejemplo, en el aspecto de la vestimenta formal, ¿nos hemos flexibilizado? ¿Hay exigencias digamos que tradicionales que ahora empiezan a considerarse desfasadas o menos importantes?

Sí, en estos momentos se valora más la flexibilidad de los empleados, la capacidad de adaptarse a los cambios organizacionales, la creatividad e innovación que pueda tener la persona para buscar ideas novedosas de cómo hacer las cosas diferentes y que aporten mayores beneficios a las organizaciones.

En los aspectos de vestimenta se ha cambiado mucho, hay organizaciones que de hecho solo utilizan vestimentas que llaman casual Business, sin corbata. Sin embargo sigue manteniéndose en nuestra región la formalidad en vestimentas en aquellas instituciones que por el tipo de negocios que realizan deben estar en contacto con el público, por ejemplo, las instituciones financieras.

Artículo originalmente publicado en el portal financiero Argentarium.com