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El “nuevo normal”: una modificación a nuestro diario vivir con la cual muchos no se sienten muy a gusto.

¿Por qué estudiar o trabajar desde casa resulta tan tedioso para algunas personas? ¿No debería ser más “cómodo” o atractivo poder estar en casa todo el día?

Pues, para unos cuantos, la premisa de la comodidad fue opacada por el hecho de no poder lograr una concentración óptima a la hora de realizar sus tareas habituales, lo que incurre a una disminución en el cumplimiento de sus objetivos.

Existen distintas razones por las cuales conseguir una buena concentración en casa puede resultar tan cuesta arriba. Ruidos externos, distracciones, falta de motivación, el estrés del encierro, la presión del tiempo; estas son solo algunas de ellas.

Sin embargo, creemos que para cada reto existe una posibilidad de solución. Por esta razón, hemos reunido una serie de recomendaciones que podrían ser de utilidad para lograr tus objetivos educativos o laborales desde casa.

      1. Planifícate.

Crea un horario para realizar las distintas tareas y ayúdate colocando alarmas y recordatorios para que así no pases por alto ninguna entrega o asignación. Incluye en este horario momentos de ocio que no interfieran con tus demás responsabilidades.

  1. Delimita los espacios.

Crea división entre los espacios de descanso, estudios/trabajo y ocio. Evita trabajar desde la cama, pues esto puede enviar señales a tu cerebro de que aún estás en modo descanso, lo cual puede disminuir tu productividad. Si el lugar que has delimitado para tus labores es en tu habitación, utiliza algún distintivo que le indique a tu cuerpo que hay un cambio de ambiente y que este está destinado para ser productivo.

  1. Climatiza el espacio de estudio/trabajo.

Asegúrate de que haya buena iluminación, así tu vista no se cansará. Buena ventilación es igual de importante. Busca que tu silla y mesa de trabajo sean lo suficientemente cómodas para así evitar dolores de cuello, espalda y caderas.

  1. Toma descansos.

Intenta no quedarte todo el día sentado frente al computador, ya que esto hará que te canses más, que tu cuerpo retenga líquidos y por lo tanto al final del día sientas pesadez.

Una buena forma de gestionar los descansos es con la técnica “Pomodoro”.  Esta consiste en dividir las tareas en tiempos de 25 o 30 minutos y, entre una y otra, realizar un descanso de 5 minutos. Esta técnica siempre puedes adecuarla a tus necesidades, pero tomando en cuenta no exceder los tiempos de descanso tanto así que pierdas el hilo de productividad.

También, no olvides mantenerte hidratado.

  1. No te quedes con las dudas.

A veces, las clases en línea y las reuniones se pueden ver interrumpidas por errores de conexión. Si en algún momento te surgiera una duda del tema que se estaba tratando en la sesión, comunícate con tu educador o superior y aclara todas tus dudas, así podrás tener un mejor entendimiento de lo que se requiere de ti en el momento.

  1. Mantente motivado.

Uno de los retos más difíciles de escalar. Aún así, puedes logar superarlo proponiéndote recompensas alcanzables al finalizar una asignación. Cosas tan sencillas como regalarte un servicio de tu comida favorita al lograr tus metas del día puede motivarte a cumplir con mayor facilidad cada uno tus objetivos.

Si bien no es cosa sencilla adaptarse a las nuevas normativas de vida que se nos han impuesto debido a la pandemia, también es cierto que cada día podemos encontrar una forma de lograr que este “nuevo normal” no nos deje un sabor tan amargo.

Concentración, determinación y tomarnos un momento para variar la rutina pueden ser técnicas que ayuden a sobrellevar de la mejor manera los retos que a diario enfrentamos; ayudándonos también a culminar con éxito un semestre escolar, un ciclo universitario o un proyecto laboral.

Laura Fernández